La locura no tiene límites.En 1933 un grupo de fanáticos tomó el poder en Alemania, muy entusiastas y apasionados; eran sectarios pero no sabían de qué, nadie lo sabía; seguidores a ultranza sin saber qué seguir, entonces decidieron crear su propio culto influenciado de cristianismo e infestado de paganismo rúnico, con ritos y ceremonias incluido; y dice así: Directo del cielo llegaron y al relacionarse con los demás se hediondaron, eran puros que adquirieron impurezas en el camino por culpa de los otros. Había que recuperar la pureza entonces, lo que derivó en Endlösung (Solución final) y en Lebensborn (Fuente de vida); uno eliminaba a los que no eran arios y el otro expandía la raza aria mediante la poligamia, el cuerpo de las mujeres pertenecía al estado y los niños no tenían padres; miles nacieron de esta manera, y otros cientos de miles fueron secuestrados de los países ocupados para su pertinente germanización. Poseían su mesías (Hitler), su papa (Himmler) y su biblia (Mein Kampf); consiguieron pensadores, antropólogos, arqueólogos y científicos para establecer los postulados de su supremacía; luego empezaron a mezclar el mito de la Atlántida con la mitología nórdica, le metieron astrología, ocultismo, budismo (orquestaron grandes expediciones al Tibet), Nostradamus, el rey Arturo y hasta reencarnación; hicieron un escabeche con huevo y no tenía cuando parar, así que mejor paro de una vez.


























































































































